CHINA: Conocemos las terrazas de arroz de Longsheng

escrito por Viajes en la Mochila 20/11/2015
CHINA: Conocemos las terrazas de arroz de Longsheng

Despierta una nueva jornada y la empezamos con energía. Despertarse y admirar las increíbles vistas que hay de las terrazas de arroz de Longsheng desde la habitación recarga las pilas a cualquiera.

Terrazas de arroz de Longsheng

El plan para hoy es hacer la caminata hasta Ping’an y si nos diera tiempo hacer también algún mirador. Preguntamos en el hostel sobre esta ruta para que nos den información y nos enseñan un mini álbum con fotos e indicaciones, nos lo miramos pero como no tienen nada para que nos podamos llevar decidimos seguir las señales que hay por el camino e ir preguntando a la gente local.

Iniciamos la ruta, los paisajes son preciosos y se respira una tranquilidad y una paz que parece imposible de encontrar en un país donde viven tantos millones de personas.

Trabajador

Cuando llevamos un rato caminando y contemplando todo lo que nos rodeaba nos encontramos a una pareja de españoles. Nos paramos a charlar con ellos sobre el viaje y nos comentan que creen que vamos dirección al mirador 1. Respondemos que no puede ser porque hemos seguido las señales y preguntado a la gente local y nos han indicado este camino para ir a Ping’an, así que continuamos. Al poco rato llegamos al final del camino, sabes donde estamos? Pues en el mirador 1. Esta pareja tenía toda la razón.

Nos hemos debido de confundir de camino o la gente local no nos ha entendido y nos ha indicado hacia donde van todos los turistas. Bueno, no pasa nada, las vistas compensan la pequeña confusión. Ya que estamos allí decidimos ir también al mirador 2 y así también lo vemos.Mirador 2  de las Terrazas de arroz de Longsheng

Proseguimos la caminata hasta el mirador 2 y las vistas son igual de preciosas. Hay un tercer mirador pero esta bastante lejos y como se puede llegar con un teleférico preferimos no ir, seguro que estará lleno de turistas.

Como aún es relativamente temprano decidimos volver al punto de partida e intentar llegar a Ping’an y si puede ser esta vez sin equivocarnos. Retrocedemos e iniciamos de nuevo el camino. Hemos encontrado el motivo de nuestra equivocación, en un camino que se divide en dos, hacia la derecha vas a los miradores y hacia la izquierda vas hacia Ping’an, resulta que el poste con las indicaciones se ha caído y está en el suelo oculto entre la maleza, por eso no lo hemos visto. Descubierto nuestro error seguimos por el camino de la izquierda.

El camino no lleva directamente hasta Ping’an, sino que primero pasa por Zhongliù y de allí sigues a Ping’an. El camino hasta el primer pueblo es largo, y como primero hemos hecho los miradores el cansancio empieza a notarse pero la verdad es que de nuevo los paisajes lo compensan todo.
Durante el camino vas bordeando los arrozales e incluso en algún tramo pasas a través de ellos. Es un camino de lo mas tranquilo ya que apenas te encuentras turistas y puedes disfrutar del entorno prácticamente en soledad.

Camino a Zhongliù

Ya estamos cerca de Zhongliù y sabemos que es así porque nos encontramos a un grupo de mujeres Yao que venden bebida y souvenirs. La población Yao es una etnia minoritaria que vive en las terrazas de arroz. Sus mujeres se caracterizan por tener el pelo larguísimo y de un negro azabache intenso.

Cuando las mujeres Yao nos ven intentan por todos los medios vendernos lo que sea (bebidas, cosas bordadas, postales de ellas con el pelo suelto), pero como no necesitamos nada seguimos nuestro camino. Las mujeres Yao pueden llegar a ser muy insistentes y lo hemos comprobado de primera mano. Deciden seguirnos en grupo para ver si cae algo. La verdad es que este momento es algo incomodo porque tenemos como a 6 mujeres Yao siguiéndonos y hablando sin parar. La tranquilidad de la ruta se va rompiendo por momentos.

Sube un pequeño grupo de turistas y pensamos que se irían todas con ellos y nos dejarían tranquilos. Que ingenuos somos, el grupo de mujeres se divide y aun tenemos a 2 de ellas siguiéndonos.

Continuamos nuestra camino y por fin llegamos a Zhongliú. Mas que un pueblo es una pequeña aldea con alguna casa de madera y donde vimos a algunos de sus aldeanos haciendo sus tareas diarias.

Pueblo de Zhongliù

Mujer de Zhongliù

Llegamos y nos sentamos sobre un tronco a descansar, necesitamos recuperar un poco el aliento. Las mujeres Yao continúan a nuestra lado pero esta vez les compramos agua que se nos ha terminado. Les preguntamos si falta mucho hasta Ping’an y nos dicen que si, que está bastante lejos, vaya, esto va a ser mas duro de lo que parecía en un principio.

Mientras descansamos las mujeres Yao nos dicen que si queremos hacernos una foto con ellas y que si les damos 4 yuanes nos enseñan su larga melena. Aceptamos la propuesta, sentimos una gran curiosidad en ver como de larga es su melena. 

Según la tradición las mujeres Yao solo pueden cortarse el pelo una vez en la vida, cuando cumplen los 16 años de edad que es cuando ya pueden empezar a buscar pareja. Ese pelo que se corta no se tira, lo guarda la abuela, que posteriormente se lo entregará como dote al que será el marido de su nieta, así cada mujer recupera ese cabello cortado para incorporarlo a su peinado como una pieza más.

Hasta hace unos años, su pelo se consideraba tan importante que nadie, aparte del marido y los niños, podían vérselo suelto. Actualmente, y por un módico precio, se lo sueltan para los turistas luciendolo con mucho orgullo.

La melena de estas mujeres constan de tres partes. La primera es su propia melena. La segunda es la parte que se cortaron a los 16 años y la tercera parte está formada con los pelos que se les van cayendo diariamente. Las tres partes las unen formando una única pieza que se la enrollan alrededor de su cabeza formando una especie de turbante.

mujeres Yao

Realmente es fascinante ver la melena tan larga que llegan a tener y lo bien cuidada que está. El pelo les brilla y está fuerte. El secreto de la vitalidad de su melena es lavarse el pelo con agua de arroz. Habrá que tomar nota!

Al final nos hemos entretenido demasiado con las mujeres Yao y se nos ha hecho tarde y tememos que si vamos a Ping’an de regreso nos anochezca, así que decidimos regresar hasta el hotel. 

Una sugerencia. No os podéis ir de las terrazas sin probar el Bamboo rice. Es arroz silvestre cocinado dentro de una caña de bambú. El arroz está mezclado con una especie de carne y tiene un sabor algo peculiar, pero esta bueno. 

Bamboo rice

Bamboo rice 2

A sido una jornada agotadora pero ha valido enormemente la pena por las cosas que hemos visto y vivido. Sin duda esta ha sido, hasta ahora, la mejor etapa del viaje.

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2 comentarios

Mari 29/11/2015 - 10:39 pm

Me parece súper amena y agradable su lectura,me encanta!!!

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Viajes en la mochila
Viajes en la mochila 04/12/2015 - 12:41 pm

Gracias por tus comentarios Mari. Seguimos posteando diariamente para que os sirvan en vuestros viajes.

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